|
Poblado
Areas
Sumario
Compras |
ENTRA AL CHAT TE ESPERAMOS INTRODUCCION Hola, bienvenid@ a mi poblado, esta es la isla del Hierro y me gustaría enseñártela, pero para conocerla requiere despojarse de ideas preconcebidas. A El Hierro no hay que ir a tomar el sol en extensas playas.Ni a andar con prisas. En esta pequeña isla de origen volcánico el reloj pierde gran parte de su sentido. Esa calma se nota. Se respira. Embriaga. Y hace que uno recorra la isla con el mismo espíritu. Sin prisas. En un paseo errático. Dejándose arrastrar por la fuerza telúrica que se entretuvo en dibujar los caprichosos paisajes de lavas retorcidas. Rodeado siempre del silencio que todo lo inunda y que sólo rompe el dios Eolo con sus quejidos y susurros. La primera pieza de este rompecabezas que es El Hierro se encuentra en su punto más occidental, donde se levanta el faro de Orchilla.El faro se levanta sobre un mar de negros y rojos que enmarcan otro mar, el de las Calmas, con su azul rabioso. Los 278 kilómetros cuadrados de este puzzle insular reservan aún más piezas al visitante, como los troncos retorcidos de las sabinas, esos dolidos árboles de aspecto lúgubre que, encarados en la meseta, al oeste de la isla, son una prueba fehaciente de la dureza de esta tierra canaria. Y el Julán, la colada de lava donde los bimbaches, los primitivos habitantes de la isla, esculpieron petroglifos nunca descifrados, y que hoy se han visto reducidos a poco por la rapiña de los coleccionistas. Y las caprichosas formas de los roques, como los de la Bonanza y el Salmor, castigados por la fuerza de un mar que bate a sus pies hasta moldearlos a su antojo, hermoso antojo.Y los acantilados, que se levantan hasta los 1.200 metros para servir de hogar al amenazado lagarto gigante. Y el fayal-brezal, esa pequeña mancha boscosa de árboles pretéritos, milenarios, cuyas cortezas tapiza el musgo con descaro. Y el árbol sagrado, el paseo errático del viajero le lleva sin lugar a dudas hasta el famoso árbol sagrado de los bimbaches, el Garoé. Escondido en un camino de mucha bruma, es protagonista de una leyenda de amor y desamor, de vida y muerte..(Ver página de leyenda) El viajero deberá descubrir todas estas apreciaciones. Sólo corre el riesgo de quedar enamorado de la pequeña y la más desconocida de las Canarias, y volver una y otra vez a esta tierra. Hermoso castigo. Bulvasur. Bandera Canaria ESCUDO DE CANARIAS |
|||||||||||

