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Episodio 9: Extraños en la Noche Emitido en España el 13-4-1988 Nota: He puesto bastantes imágenes y diálogos de este capítulo, porque me parece importante. En él se nombra por primera vez a Vesta y el Santuario de los Caballos. En Dar-Shan, Fuego Salvaje y Sara llegan acompañados de Brioso y Dorin a la cabaña donde vive Alvinar. Allí el viejo sabio les recibe y sugiere que Sara sea presentada la los Consejeros del Gran Caballo. Fuego Salvaje está de acuerdo, dice que ya ha llegado el momento y que si Sara puede ganar la aprobación de los Consejeros, la gente de Dar-Shan seguro que la aceptará como reina. Fuego Salvaje también le dice a Sara que ella debe quedarse aquí, porque tiene que ir a buscar a los Consejeros al Santuario de los caballos, un lugar secreto donde no puede entrar ningún humano. Brioso le pide si le puede acompañar al Santuario, porque nunca ha estado allí, y finalmente ambos galopan en busca de los Consejeros. Alvinar dice que tiene cosas que hacer... aunque no recuerda cuáles! Mientras tanto, Dorin y Sara piensan lo que pueden hacer mientras vuelve Fuego Salvaje... A Dorin se le ocurre que pueden ir a explorar el Castillo Thorinia (ahora está en ruinas) Suben algunas escaleras y juegan corriendo entre los escombros, investigando algunas habitaciones de la planta baja. Legan al salón del trono, que observan durante un rato, y Sara cuenta que era ahí donde su madre gobernaba. (Se puede apreciar un gran sillón dorado y rojo iluminado por una haz de luz que se cuela en la oscura estancia. Dorin encuentra un pasadizo con una escalera por un lateral, y entra a ver qué es lo que hay. A Sara no le gusta la idea, pero sigue a Dorin, que baja unas escaleras ahsta llevarle a un nivel bastante profundo donde ve...una puerta!! La puerta tiene un aspecto bastante terrorífico, tal vez sea para sustar a la gente. Pero Dorin tiene ganas de ver lo que hay dentro y ambos tiran de ella. Consiguen abrir la pesada puerta y se asoman dentro... está muy oscuro. "¿No tendrás miedo, verdad Dorin? Te puedes quedar fuera si te asusta" le dice Sara bromeando. Finalmente los dos entran y avanzan casi a oscuras por el pasadizo, que sigue descendiendo. Hasta que llegan a una bifurcación... continúan hasta que descubren una luz en una habitación. Miran alrededor y observan algunas estatuas extrañas de pequeñas criaturas muy feas, más o menos del tamaño de perros. Hay una pequeña plataforma en el centro del compartimiento donde se apoya un farol, una linterna de hierro, que es la fuente de la luz. Sara se fija que las figuras tienen unas poses extrañas, como si estuvieran corriendo o huyendo de algo. Piensan que podría ser una colección de arte (ese "arte" es tan feo que seguro que por esa razón lo guardan allí abajo) Sara le dice a Dorin que sería mejor que volvieran con Alvinar, porque Fuego Salvaje llegará pronto. Dorinn dice que va a coger la linterna, porque el pasillo estaba muy oscuro. Sara le contesta que tal vez alguien la haya dejado ahí, y que volvería a buscarla. Pero Dorin le replica que "si la quisieran, no haberla dejado ahí" Dorin se la lleva y ambos caminan hacia el pasillo, pero Sara queda aterrorizada al escuchar unos sonidos extraños, como risas y murmullos. ¿Has oído algo? "Claro que lo he oído" dice Dorin, "Vamos, hay que salir de aquí" Los murmullos cada vez se oyen más fuerte, y ellos corren hacia la puerta. Pero antes de llegar la luz del farol se apaga y se oye un ruido metálico. Sara y Dorin alcanzan la puerta y salen, jadeantes, dejando detrás unas risas malvadas. "¿Y la linterna?", pregunta Sara. Dorin le contesta que la debió dejar caer mientras corrían, y le pide a Sara que no le diga a nadie que ha pasado miedo allí debajo. Sara tampoco dirá nada porque también se ha asustado, pero dice que le preguntará a Alvinar si sabe algo de ese extraño sitio. Los dos corren para llegar donde vive Alvinar antes que Fuego Salvaje, pero cuando llegan él ya está allí. Fuego Salvaje le presenta a Sara a los tres Consejeros del Gran Caballo: Lord Govenar, Lady Aura y Lord Sampson (que le dice "encantado de conocerte... por fin". (los 3 inclinan la cabeza o hacen algún saludo equino, pero se les observa algo molestos) Sara, algo nerviosa, baja la cabeza y les dice "también estoy encantada de conocerles" Los 3 se miran y murmuran algo, sorprendidos por las buenas maneras de la princesa. Alvinar sale de su casa y le dice a los Consejeros que si les parece buena idea ir a hablar a un lugar más cómodo. Los tres caballos y él se dirigen hacia unos árboles. Sara le dice preocupada a Fuego Salvaje que no ha sido una buena primera impresión... pero el corcel le contesta que no se preocupe, todo irá bien. En las ruinas del castillo Thorinia se ve a un hombre encapuchado (como un fraile) que lleva un saco y se dirige hacia el pasadizo. Llega a la puerta con la cara demoníaca y dice que no recuerda haberla dejada abierta. Entra y como está todo oscuro, setropieza y cae con la lámpara que dejó caer Dorin "¿Qué hace el farol aquí? ¡Está fuera! Sus ojos se abren del miedo y se escuchan unas risas malvadas que se acercan a él "¡No, parad, por favor! ¡Dejadme salir! Socorro!" Unos seres verdes le tapan la cabeza con su propio traje, inmovilizándole y escapan de allí. La puerta se cierra y le dejan en la oscuridad. En un pueblo, un hombre saca un cubo de agua de un pozo, se inclina.. y se escuchan unas risitas malvadas. El pobre hombre es empujado y cae dentro del pozo, mientras unas carcajadas se alejan de allí. En otra escena una mariposa-mujer vuelve a su casa con una cesta, y se encuentra toda la ropa tirada por el suelo. Unos seres verdes se alejan del lugar, con su inconfundible risa.
Cerca de la cabaña de Alvinar, los Caballos Consejeros están frente a Sara, Alvinar y Fuego Salvaje. Brioso y Dorin les observan un poco más lejos. Lord Sampson le dice a Sara: "Una reina debe tener muchas calidades. Una de ellas es puntualidad, y por supuesto ella debe ser familiar con su gente y sus necesidades." Sara responde, felizmente:Por esa razón quería tanto conocerles hoy. Sé que sus opiniones son altamente valoradas . Los Consejeros se miran unos a otros, impresionados. Fuego Salvaje y Alvinar se miran, asintiendo con la cabeza. Lady Aura le pregunta a Sara que si piensa, como Reina, que podrá traer finalmente la paz a Dar-Shan. Y ella le contesta que puede prometer que lo logrará, es lo que todo el mundo desea. Fuego Salvaje le susurra que lo está haciendo realmente bien. Pero son interrumpidos por una muchedumbre... Esa gente son las víctimas de las gamberradas que se habían visto antes, que estaban muy enfadados gritando y quejándose. Fuego Salvaje pide tranquilidad y les pregunta que cuál es el problema, y el hombre lleno de harina, el del cubo en la cabeza, otro que está envuelto como una momia con un lazo rojo a modo de regalo, le cuentan las cosas extrañas que les han pasado, diciendo que alguien ha estado jugando con ellos, haciendo trucos, travesuras. Los Tres Consejeros relinchan asustados. Los Consejeros se van. Fuego Salvaje les dice que qué pasa, por qué se van. Lord Govenar gira su cabeza diciendo que tienen que volver rápidamente al Santuario, éstos son malos presagios. Sara dice, apesadumbrada: "pero..." Lady Aura le contesta: Lo sentimos, princesa Sara, pero debemos informar al Gran Caballo acerca de estos acontecimientos. Me temo que no son buen presagio para tu futuro como Reina. Los tres se van galopando. Fuego Salvaje trata de animar a Sara diciéndola que los Consejeros son muy supersticiosos.
Los cinco llegan al castillo Thorinia, al salón del trono, y encuentran el pasadizo que se dirige a las catacumbas. Alvinar les pregunta si estaban seguros de que las estatuas todavía estaban en su lugar cuando se fueron, y Sara y Dorin contesta que sí. Alvinar dice que tal vez no los hayan liberado, después de todo. "Espero que así sea" contesta Sara. Brioso está nervioso, y dice que él también lo espera, ya que nunca ha visto un goblin y ojalá nunca lo vea, dice tartamudenado del miedo. Sara dice: Aquí está la puerta. Dorin contesta: Pero. . . ¡la dejamos abierta!(ahora estaba cerrada)
Dorin le pregunta al hombre que qué ha pasado, y éste le contesta que han sido los Goblins y dice que alguien sacó la linterna. "¿Qué tiene que ver la linterna con los goblins?" pregunta Dorin. El hombre les cuenta que mientras la linterna esté encendida, los goblins están convertidos en piedra. Y es su trabajo cerciorarse de que nunca salga la linterna de allí. "Soy el guardián del farol, como podéis ver. Mi padre también fué el encargado del farol. Y su padre antes de él, y su padre antes de él, y su ..." Dorin dice: "Vale, vale, lo entendemos". Sara le preguntó: ¿Alguna vez le dijo su padre qué sucedería si la linterna saliera de allí, y los goblins se escapasen? EL guardián del farol le contesta que sería terrible... "¿Y que pueden llegar a hacer?" pregunta Fuego Salvaje. "No sé. Mi padre dijo que era demasiado terrible incluso para decirlo. Él sólo decía que si salen, tenía que ir a mi casa cerrar la puerta con llave, y no salir nunca más... ¡Y eso es justamente lo que voy a hacer!" dice el guardián de la linterna, levantándose para irse. Brioso quiere irse con él, pero Dorin le agarra y no le deja que se vaya.. Sara le pregunta al guardián cómo pueden recuperar a los goblins, y éste le contesta que tienen que encender la linterna en su presencia, entonces se transformarán de nuevo en piedra."¡Pero, primero, tienes que encontrarlos!" A Sara no le parece una tarea muy difícil. "Ja, ja, eso es lo que tu crees. Si los logras atrapar, avísame, estaré en casa" le contesta el guardián. Sara dice que los recuperará, ya que debido a su error se escaparon. Dorin también se une a la misión junto con Brioso, que no está tan animado...) Lord Govenar, Lady Aura, y Lord Sampson galopan a través de un campo, dirigiendose hacia el Santuario. Lord Govenar dice que está absolutamente impresionado con la joven princesa . Lady Aura dice: "Sí, ella tiene maneras de una buena reina. Lord Govenar dice que no pueden ignorar unas señales tan poderosas, hay un peligro, una advertencia contra ella. Lord Sampson opina que el Gran Caballo sabrá interpretar esas señales. De repende Lord Govenar se hunde en el suelo ¡Es una trampa!
Dorin no consigue encender el farolillo y cae al hoyo donde está Govenar. Fuego Salvaje, con Sara, entra en un bosquecillo al galope, buscando a los goblins. Uno de ellos está escondido en un rama, oculto por las hojas. Se ríe lentamente mientras mira fijamente el amuleto de Sara. Cuando Fuego Salvaje y Sara pasan debajo del árbol, él se lanza abajo y lo agarra. Sara chilla horrorizada al comprobar que se lo han robado "¡Mi amuleto! ¡Me ha cogido mi amuleto! Intentan perseguirlo pero el goblin ladrón ha desaparecido como sus compañeros. Sara se lamenta, el goblin se ha escapado con su amuleto, el amuleto de su madre.
Fuego Salvaje, Sara, Lord Govenar, Lady Aura, y Lord Sampson llegan la entrada del Santuario. Caminan a lo largo del fondo de un acantilado de cristal. Muchos caballos de diversos colores se encuentran en los múltiples pastos verdes de alrededor. "Oh, Fuego es tan hermoso!!" dice Sara sin aliento. Se detienen brevemente en el borde del acantilado, y los Consejeros miran hacia un castillo en el otro lado del valle. "Aquí estamos , princesa Sara," dice Aura. "el Gran Caballo aguarda."
Sara le pregunta: "¿Su maestro?" Vesta le cuenta que los goblins por sí mismos son una mera molestia, pero el Maestro Goblin es pura maldad, y muy peligroso. "Soy una de los pocos lo bastante vieja para recordar cuando fueron atrapados por última vez". Fuego Salvaje le pregunta si sabe cómo encarcelar al Maestro Goblin, pero Vesta sólo le puede decir cómo llegar hasta él, porque del resto se encargará la princesa Sara. Todo el Dar-Shan sufrirá si los goblins logran liberar a su líder. Se ve que los goblins llevan a través del bosque las coronas robadas a los Consejeros, y el amuleto de Sara. Sara, Fuego Salvaje y los 3 Consejeros llegan a donde les esperaban Dorin y Brioso, y juntos se van en busca de los goblins. Sara dice que lo hará lo mejor que pueda aunque los Consejeros no parecen tan optimistas "Ya veremos..." Fuego Salvaje guía a los demás por unos caminos tenebrosos, hasta entrar en una cueva oscura de donde vienen unos extraños sonidos.
Todos los goblins son iluminados por el farol e instantáneamente son transformados en piedra. Algunos intentaban incluso trepar por la pared, pero la luz alcanzó a todos. Dorin y Sara dicen triunfantes "Lo conseguimos!", y Sara se dispone a ir a recoger su amuleto. Fuera, unas nubes de tormenta están acumulándose alrededor de la torre oscura. Unos relámpagos destellan, y uno de ellos es canalizado dentro de la torre, entrando y llegando hasta la pila del botín del metal delante de la puerta de piedra, alcanzando el amuleto de Sara. El rayo que ha alcanzado el amuleto de Sara se expande por los bordes de la puerta, cambiándole el color. Los caballos y los chicos están asustados, cuando oyen una explosión... Aunque el brillo es cegador, Fuego Salvaje, Sara, Dorin, Brioso, Lord Govenar, Lady Aura y Lord Sampson ven cómo tras la explosión el amuleto de Sara sale disparado, cayendo unos metros por delante, en el suelo, y la puerta se abre... ... apareciendo el Maestro Goblin "Ah, estoy libre por fin! ¿Qué habéis hecho con mis goblins?" Fuego Salvaje le replica: "Lo mismo que te haremos a tí!" El Maestro Goblin se ríe, diciendo que la luz de esa linterna no le puede convertir en piedra. Fuego Salvaje dice "¿Quién necesita una linterna?" y pateando el suelo corre hacia él, pero el Maestro Goblin estira el brazo y le lanza un rayo verde que atrapa a Fuego Salvaje en un campo de energía. El corcel no puede escapar, por mucho que se mueva... está atrapado por los poderes del Maestro Goblin. El Maestro Goblin dice que nunca debería meterse con un goblin, y... "¿qué es esto?" recoge del suelo el amuleto de Sara. "¡Quita tus garras de ese amuleto, pedazo de canalla, o te...te.." grita Sara "¿O qué, humano?" ríe el malvado Goblin mientras que ella se lanza contra él. Mientras que la detiene con una mano, él sostiene su amuleto fuera de alcance de Sara con la otra. "¡Apártate de mí... tú,... cosa fea!" grita Sara
Está prisionero una vez más. "Le dije que era de mi propiedad" dice Sara, mirando como su amuleto brillaba en su mano. El campo de fuerza desaparece, libreando a Fuego Salvaje. El caballo violeta le felicita a la joven princesa diciéndola que ha sido muy valientepara enfrentarse a alguien como ese. Sara se excusa diciendo que la había hecho enfadar. "¿Y ahora cómo llevamos estas cosas a la mazmorra?" dice, señalando las estatuas de los goblins convertidos en piedra. Fuego Salvaje tiene una idea. En otra escena, Dorin llama a la puerta de una casa, y al abrir la puerta aparece el guardián de la linterna. "Te hemos traído unos regalos" dice Dorin
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